Ella yace allí, con esa aura inconfundible que despiden las cosas olvidadas, con la inquietud vacilante de quien pide un poco de atención. Hoy la he visto casualmente, la he visto mientras buscaba algún papel que he creído escondido en una habitación olvidada de mi casa. La he visto olvidada y polvorienta y me he preguntado si acaso alguna parte de mi espíritu también se encuentra así: olvidado como un páramo sombrío, polvoriento como los resquicios de las casas. He deseado sacudirme la tristeza como si fuera el polvo que se posa sobre su silueta. Pero, al igual que el polvo sobre ella, mi tristeza se ha vuelto también una conmigo, se me ha pegado a la piel como una hálito permanente y tras tantos años finalmente ha logrado escabullirse por entre mis poros. Me pregunto entonces que debo hacer para quitarme esta tristeza que me viene -literalmente- desde dentro. No sé. La he traído hacía mi y tiernamente he acariciado sus bordes con la palma de mi mano. Sólo me ha dejado polvo, el mismo polvo que ha acumulado su peso incansanblemente durante todo este tiempo.
Me digo si acaso será posible que percibamos el tiempo de manera incorrecta, han sido sólo unos cuantos meses los que la he dejado olvidada y sin embargo ella pareciera haber sido abandonada por otra persona en alguna época distante. Y es que todo ha cambiado tanto que me parece inverosímil que yo mismo haya sido quien la coloco ahí de donde hoy la he rescatado con más asombro que nostalgia.
Quizá ha sido otro. Otro quien la ha puesto en aquel lugar. Estoy seguro que no he sido yo. O en todo caso he sido yo ese quien la ha puesto ahí, pero yo ya no soy ese. Entonces estoy escribiendo las impresiones de otra persona y me doy cuenta que este yo que escribe no es más que la débil proyección de alguien que no está. Y es tan triste tener la certeza de que no soy quien creo ser, sino que soy la proyección de esos otros que he sido en algún momento.



"Pero, al igual que el polvo sobre ella, mi tristeza se ha vuelto también una conmigo" Hubiera puesto algo distinto a "una conmigo", me raya, pareciera mal estructurada la frase.
ResponderEliminar... Se siente la tristeza, auqnue siempre elegiré la melancolía
"Oh melancolía, novia silenciosa,
íntima pareja del ayer.
Oh melancolía, amante dichosa,
siempre me arrebata tu placer.
Oh melancolía, señora del tiempo,
beso que retorna como el mar.
Oh melancolía, rosa del aliento,
dime quién me puede amar.." Silvio.
Me encanta tu blog, la música que has puesto es selecta y de lo mejor, sinceramente, ya he visto que tienes el rasgo de conservar un rincón a lo trilce o tristitia aunque pasen los añazos. Por eso siempre voy corriendo con mi Charly y mi Silvio en la mano para descargar todo contigo, mi confesor messengeriano. Abrazos, y sigue así. Nos vemos en la Feria :-)